De las ventas y las tabernas, el flamenco pasó a los tablaos de los cafés cantantes a partir de 1842, con las funciones ofrecidas en el sevillano café Lombardo –sin olvidar la importancia que tuvieron para la difusión y conocimiento del flamenco las academias de baile-, y como está escrito: “En el local cerrado o en el cuadro de colmao, con vino o aguardiente, mujeres y madrugada, parece que el cante flamenco adquirió pasión y esplendor. Pasión por los partidarios que se atrajo y esplendor por la cantidad de cantaores que surgieron. Y el cantaor, al practicar el canto con la continuidad, fue adquiriendo y labrándose un oficio y un desarrollo de facultades, un interés superior de cara a la competencia, con deseos de erigirse en figura, ya que cobraba más el que mejor cantaba. El dinero, pues, entró abiertamente en funciones; se cotizaban los buenos cantes, y de ahí que todo cantaor buscara en sus adentros y se quebrara la cabeza para sacar a flote con su voz los más radicales sonidos. Pero a pesar del señalado afán de individualismo, de superación, se crearon escuelas, se limitó el cante, se impusieron ecos que todavía no han sido superados. Hasta ahora, la época de los cafés cantantes es el tiempo de oro del cante: durante él se creó algo así como un reglamento, y todo lo que después ha surgido está fuera de él, no se considera puro”. De estos cafés cantantes hay un amplio testimonio en la pintura de su tiempo.
Y del café cantante el flamenco pasó al teatro con distintas concepciones de representación y a las plazas de toros en un simple desfile de intérpretes. Son dos modalidades de manifestación pública flamenca que todavía están en alza, con los espectáculos teatrales de hoy –entre los que destacan los ballets flamencos- y los festivales al aire libre, como también siguen vigentes las formas de representación flamenca de los cafés cantantes en los tablaos actuales y la reunión de cabales de las ventas, las tabernas y los colmaos, en las veladas que ahora tienen lugar en las peñas flamencas.
Respecto a los cafés cantantes podemos mencionar entre otros:
Sevillanos: café el burnero, café de silverio, café de variedades salón del recreo, café de variedades.
Madrileños: café el gato , café el Imparcial, café el Brillante, café la Estrema, café de Romero.
Malagueños: café del Turco, café de La Loba, café de Chinitas café España
Rondeños: café del Foro, café de las Siete Revueltas
Gaditanos: café de las Jardinería café del Romero, café del Perejil, café del Palenque, la Primera del Jerez.
Granadinos: café del Mellar, café Suizo, café del Callejón.
Almeriense: café Santo Domingo, café Lyon
Barcelonés: café Sevillano, café La Alegría, Edén-concert, Café Villa Rosa.
Cordobés: Salón Recreo y café del Gran Capitán; además de los que existieron en las zona mineras de Murcia y Jaén, así como diversos puntos de la geografía española.
El "Baile flamenco" de José Llovera |
| Video y texto.
Producciones El Olivo."El baile flamenco de José Llovera",video,17 de abril de 2008 YouTube. Brosdcast Yourself. |
| "Un viaje a finales del siglo XIX para introducirnos en el ambiente musical de un Cafe-concierto. La imágen nos la brinda el pintor José Llovera Bofill (Reus, 1846-1896) mediante 3 de sus obras, "Baile Flamenco", "La Botillería" y "Maja tumbada con abanico" realizadas entre 1892 y 1896. La principal, "Baile flamenco", pertenece al Museo de Arte Moderno de Barcelona pero se exhibe a título de préstamo en el Museo Municipal de la ciudad de Reus, cuna del artista. La Banda Sonora es un cante por Alegrías que las cantaoras La Perla de Cádiz y María Vargas interpretaron en directo en el tablao Los Canasteros de Madrid, propiedad de Manolo Caracol." |
| |
| Fuentes: |
| http://es.wikipedia.org |
| http://www.serraniaderonda.com |
| en http://www.lafactoriaweb.com, "Flamenco: Los orígenes" de Manuel Ríos Ruiz |
| http://miespacioflamenco.blogspot.com |
|